5 de junio de 2008

En casa del herrero...

No me cabe ninguna duda de que en la Web se puede encontrar de todo. Sin embargo, sigo siendo incapaz de dejar de asombrarme ante lo que puede aparecer en pantalla como resultado de las más simples búsquedas.

Hace años, tampoco tantos, solía recurrir a amigos y libros para encontrar la respuesta a mis preguntas. Hoy lo sigo haciendo, pero menos. Como se dice por aquí, soy de las que recurre al let’s google it con frecuencia. Hoy, sin embargo, he optado por el let’s youtube it. Simplemente quería averiguar cómo limpiar de los CDs los típicos rayajos y mugrecitas varias que impiden su correcta reproducción. En cuestión de segundos he encontrado un montón de vídeos que explicaban diferentes técnicas para recuperar milagrosamente CDs y DVDs. La primera opción de la lista ha sido este vídeo, que recomienda el uso de pasta dentífrica:



Aunque podría haber consultado otros clips que tuvieran más comentarios positivos sobre la técnica recomendada, no lo he hecho, y eso que no tenía prisa ninguna (y lo que es peor, en contra de lo que siempre predico sobre los peligros de quedarse sólo con los primeros resultados de cualquier búsqueda). He probado con el primer remedio que he encontrado y, por suerte, ha funcionado con dos CDs. El resto de CDs los haré con alguna pasta inclusera ya que el clip no dice nada de que las pastas de marca o las compradas en farmacia garanticen resultados más duraderos y espectaculares.

Pero ahí no ha quedado la cosa. Después de hacer la prueba, me ha entrado curiosidad por saber qué porcentaje de los resultados de la búsqueda en YouTube proponían el método dentífrico (algunos llamarían a esta actitud mía deformación profesional; otros, "pérdida de tiempo"). Ahí es cuando me he quedado con la boca abierta al ver la gran variedad de soluciones que se proponían: la aplicación sucesiva de plátano, cáscara de plátano y Cristasol; el uso de papel de lija (eso sí, de un grosor muy específico); sumergir los CDs al inodoro y tirar de la cadena; embadurnar el CD de chocolate…

Y entonces he pensado: ¿Habría hecho lo mismo si el primer resultado hubiera sido el remedio del papel de lija? ¿Por qué he aceptado como válida una respuesta que no tenía demasiados comentarios positivos? ¿No será que nuestras expectativas y conocimientos previos nos ayudan a determinar qué respuesta es la más adecuada? Pero ¿qué sucede si sabemos poco y carecemos de intuición sobre aquello que estemos buscando? ¿Cómo discriminaremos entonces el trigo de la paja?

6 comentarios:

Carlos G. Casares dijo...

Vaya, esto es el tema.
Claro, ¿por qué funciona en este momento el "let´s google it"?
Porque encaja, es la forma más "eficiente" de encontrar la información. No nos importa si es la más "verdadera", porque hay algo que nos importa más: La información que necesito... La necesito ya.
Estoy leyendo un libro recomendado por amigo que se titula "Los bárbaros. Ensayo sobre la mutación" de A. Baricco. Es impresionante como el hombre descubre en google un centro de la mutación que estamos viviendo. Los barbaros a las puertas, y yo el primero... Creo que voy a hacer ahora mismo un post citando algo de Baricco, invitada estás a leerlo: www.segundoorden.blogspot.com
Además tiene mucho que ver con lo que discutiamos sobre conectivismo en el foro del curso.

Hasta luego
Carlos

eRoman dijo...

¡Hola, Carlos!

Gracias, como siempre, por tus comentarios tan acertados y tus sugerencias bibliográficas. Estoy de acuerdo contigo en que guguelear algo (y no dedicar demasiado tiempo al filtrado y contrastación de los resultados) es la opción más frecuenta cuando necesitamos encontrar información de forma inmediata. Pero está claro que, de alguna manera, y en muchos casos inconscientemente, aplicamos criterios para seleccionar los datos que nos parecen más adecuados. Yo diría que en este proceso se aplica una combinación de intuición y conocimientos previos sobre la materia, y según sean éstos establecemos las conexiones que a su vez "realimentan" nuestro sistema. La cuestión que yo creo que preocupa más es determinar qué conocimientos previos o base se debe tener para ser capaz de establecer las conexiones con la mayor rapidez y eficacia posibles.

Te vleo por tu blog.

Dolors C. dijo...

Confieso que soy muchos mnenos arriesgadaa que Esperanza. Yo nunca habría probado estas soluciones. Habría ido a lo seguro. Por desconfianza sobre el autor del remedio y por desconcimiento de las propiedades o efectos de los remedios propiestos sobre mi CD.
Por ello, estoy absolutamene de acuerdo en que el nivel de conocimientos previos el que determina la fiabilidad que nos merece una información.
La prisa a la que alude Carlos, nunca es buena consejera. y, ante la duda, sólo cabe contrastar con fuentes solventes.

inma dijo...

Realmente cuando he leido tu artículo pienso que ando desfasada. El yotube, a mí ni se me ocurre usarlo como recurso, sí el google ¡será la generación! ¿De veras se limpian con pasta de dientes y quedan bien? Lo del wc me parece muy expeditivo y la lija...

Anónimo dijo...

Hola Esperanza me sumo con este comentario a tu blog.El conocimiento en una busqueda nos ayuda a definir la respuesta en ese momento mas satisfactoria,la problematica está justo en tu pregunta, es decir cuando no tenemos o sabemos poco de lo que buscamos,la cantidad ingente que encontramos a mi personalmente me complica la vida, pues no se que concepto puede ser el más valido.

eRoman dijo...

Seguro que a todos os interesa el artículo de Javier Martínez Aldanondo titulado Google no es Dios al que he tenido acceso a través de Pedro Villarrubia: http://tokland.com/elearning/?p=129#more-129

Saludos