4 de octubre de 2010

Innovations in Teaching and Learning 2010

Publico aquí mi charla de esta tarde en el congreso Innovations in Teaching and Learning 2010. Parte está basada en lo que ya dije en Madrid en junio, pero hay una sección nueva dedicada a lo que estoy haciendo con mis alumnos este semestre. Se puede ver la influencia de las ideas de M. Wesch sobre la necesidad de motivar a los estudiantes y darles un papel más relevante en el diseño de nuestros cursos. Escribiré más al respecto y, sobre todo, acerca de todo lo que aprenda en esta conferencia.

3 de octubre de 2010

El arte de enseñar es el arte de ayudar a descubrir

Mañana se celebra en George Mason University el simposio Innovations in Teaching and Learning para el que he preparado una ponencia sobre las estrategias que se pueden utilizar para animar a los alumnos a participar en el diálogo online. De eso hablaré aquí en su debido momento, claro está.

Hoy voy a limitarme a recoger aquí un par de notas sobre la conferencia que Michael Wesch ha pronunciado como introducción a la charla que dará mañana dentro del simposio. Aunque conocía casi todos los vídeos que Wesch ha hecho con sus alumnos, nunca había tenido la oportunidad de verlo en directo, y eso que estuvo hace pocos meses por Washington, D.C., presentando este interesante trabajo sobre YouTube:



Wesch me ha parecido una persona muy afable y un gran comunicador, convencido de lo que cuenta pero a la vez crítico con lo que muchos creen que cuenta. Tengo un cuaderno lleno de notas que iré ampliando en el futuro, espero, cercano. Por ahora dejo aquí una cita (extendida) que Wesch ha utilizado en su charla:
It is the main purpose of education to give [pupils] the opportunity ... [to learn how successfully to resist] succumbing to a feeling of futility, or to the belief that they have come to an end of what is worth having. (Warnock, 1976, p. 203)

Mucho mejor aún. Gracias a la búsqueda que me he visto obligada a hacer para encontrar la cita exacta de Warnock, he descubierto esta otra, igualmente válida, en un artículo que, evidentemente, ha pasado a mi larga lista de lecturas por hacer:

I consider the development of children’s imaginations, both in and out of the classroom, to be one of the surest means of helping them to acquire sufficient personal agency to engage purposively with their lives, leading them to feel more in control of their destinies, rather than passive victims of events and circumstances orchestrated by others. (Halpin, 2008, p. 60)

Ciertamente, la charla me ha ayudado a descubrir muchas cosas.

Citas:
WARNOCK, M. (1976). Imagination. London: Faber.
HALPIN, D. (2008). Pedagogy and the Romantic Imagination. British Journal of Educational Studies, 56(1), 59-75.

12 de septiembre de 2010

Twitter: un paquidermo con muchas caras

Hoy había prometido hablar un poco del futuro y del proyecto que estoy haciendo con mis alumnos este semestre, pero un tuit de @ainhoaeus me llevó a un post de Manuel Area que ha generado un interesante diálogo y que trata una de las cuestiones más discutidas en los últimos años por los alumnos del Curso de Experto en E-Learning de la Universidad Camilo José Cela: ¿Tienen algún valor educativo Facebook y Twitter?

Según el profesor Area, poco. Para él, las redes sociales reflejan el narcisismo y el exhibicionismo de la sociedad actual traducido en mini-aportaciones poco reflexionadas e inconexas que, en su mayor parte, son supeficiales y de poquísimo interés cultural. Su crítica está en línea con las opiniones de un número de intelectuales, que expresan su disgusto ante la trivialidad de Internet mediante frases como la siguiente:

The internet doesn't make people stupid, it just makes their stupidity more accessible to others. (Morozov, 2010)

Por suerte, una parte de lo dicho en Twitter—quizá también en Facebook pero allí resulta más difícil tener una visión general que vaya más allá de lo que hace nuestro propio círculo de amigos y nuestros grupos, o de lo que vemos en las páginas de las que somos fans—no es ni estúpido ni superficial. Como apuntan varios de los comentarios en la entrada de Area, todo depende de cómo seleccionemos a las personas a las que sigamos y de nuestra capacidad para obtener de Twitter ideas, estímulos y, ¿por qué no?, emociones.

Pero no sólo se trata de elegir bien a nuestras “fuentes” en Twitter. La capacidad para aprovechar el microblogging tiene mucha relación con un aspecto que se suele pasar por alto cuando se habla de los medios sociales: nuestra capacidad para escuchar y las diferentes formas en las que podemos escuchar el discurso online. Para ahondar en este concepto os recomiendo Following you: Disciplines of Listening in social media, de Kate Crawford (2009). En este artículo se habla de cómo individuos, políticos y empresas prestan atención a lo que se está diciendo en el medio online y se definen tres formas de básicas de “escuchar” Twitter: como música de fondo, de forma recíproca y de forma delegada. Para mí, es particularmente relevante este fragmento del artículo:

The act of listening to several (or several hundred) Twitter users requires a kind of dexterity. It demands a capacity to inhabit a stream of multilayered information, often leaping from news updates to a message from a friend experiencing a stressful situation, to information about what a stranger had for lunch, all in the space of seconds. Some will require attention; many can be glimpsed and tuned out. (p. 529)
Esta destreza de saber prestar distintos tipos de atención, en Twitter o en cualquier medio online, es fundamental para poder apreciar sus beneficios. Es una habilidad que se va adquiriendo con la práctica. En mi caso, con casi 10.000 tuits y siguiendo a unos 800 tuiteros, todavía no estoy segura de que sea totalmente diestra en estas lides de la escucha selectiva. Pero voy mejorando. No se trata de seguir solo a gurús. Se trata de aceptar que no todos los tuits pasarán a la posteridad, de la misma forma que tenemos claro que no todas las conversaciones telefónicas son profundas y no por ello descalificamos el teléfono como medio para la comunicación humana.

Por supuesto, también es importantísimo no perder de vista que el fruto de nuestras interacciones en Twitter y otras redes pueden tener una gran influencia nuestra producción cultural y profesional más allá de los límites de las redes sociales: su resultado puede originar un post en un blog, una charla en un congreso, una nueva forma de dar clase, una investigación académica, un artículo en una revista de renombre… Como ejemplo del flujo de información que existe entre los diferentes medios digitales recomiendo los fabulosos ejemplos de Entornos de Aprendizaje Personal que se presentaron en Barcelona el pasado mes de julio. Inferir que porque alguien dedique tiempo a Twitter va a perder la capacidad de expresarse en otros medios recuerda a las voces de alarma que siempre han surgido cuando una nueva tecnología aparece en nuestras vidas. La más graciosa que he leído precismente en el artículo de Crawford (2009: 529) es que Adorno pensaba que escuchar la radio como música de fondo podía afectar la digestión.

Antes de terminar este post, también me veo obligada a comentar, por alusiones indirectas, lo que Area dice de los tuiteros que nos dedicamos a retransmitir conferencias, charlas y cursos por Twitter. No puedo hablar por todos pero, en mi caso, a mí me ayuda bastante a concentrarme en lo que está diciendo el ponente, sobre todo en las charlas que se plantean de forma unidireccional. Serán los años de práctica de tomar apuntes en la universidad—por cierto, a ningún profesor entonces le parecía extraño que la gente se dedicara a escribir como loca en clase. Eso sí, en mi tiempo no hacíamos ruido: usábamos boli y papel. Ahora, sin embargo, hay un matiz más: el tuitero del congreso puede intercambiar opiniones con otros asistentes a la charla, que estén en el recinto o no, y ampliar en el momento una idea que ha tenido el ponente. Yo suelo repasar todas mis notas de las conferencias que tuiteo para volver a los temas que me han interesado más e investigar aquello que me ha llamado la atención. Además, está claro que cuanto más participativa e interesante es una ponencia o un curso, la atención selectiva de la que hablaba antes se enfoca más en lo que pasa en el curso que en lo que pasa en Twitter. Esto tendría que hacernos pensar.

Evidentemente, yo no digo que todo el mundo tenga que estar en Twitter ni que todo lo que pasa en Twitter deba salir de Twitter sin la debida reflexión crítica. Como bien explica Mario Nuñez con su historia del elefante, en realidad, nuestra opinión de Twitter depende claramente de cómo lo usemos y de cómo percibamos nuestra experiencia en este medio de comunicación. Nuestro deber como educadores es ayudar a nuestro entorno a ver el elefante desde la mayor cantidad de perspectivas diferentes. Sin duda, el diálogo que Twitter y otros medios sociales nos permite establecer puede contribuir a alcanzar dicha meta.

Referencias y créditos

Morozov, E. (2010). “Think Again: The Internet.” Foreign Policy, 179. May/Jun.
Crawford, K. (2009). “Following you: Disciplines of listening in social media.” Continuum: Journal of Media & Cultural Studies, 23 (4), 525–535
Foto: Licencia CC – Zooey.

11 de septiembre de 2010

¿Cualquier tiempo pasado fue mejor?

Esto es lo que muchos piensan, sin tener en cuenta quizá que nuestra memoria es selectiva y que en una gran cantidad de ocasiones solo recordamos las cosas como nos parece que sucedieron. No voy a hablar aquí de las complejidades de la mente humana, claro, ni siquiera de por qué el olvido es considerado por algunos como algo necesario para la superviviencia y por otros como una debilidad del ser humano que se puede y debería contrarrestar con el uso de la tecnología, como es el caso de Gordon Bell, cuyo archivo digital personal atrajo la atención de la prensa hace unos años.

Es más que evidente que yo no tengo la capacidad documentalista ni el afán de archivación que posee el señor Bell. Quizá si tuviera una SenseCam como la que él describe me resultaría más sencillo el recuerdo. O si dispusiera de tiempo para seguir todas las recomendaciones de este fabuloso programa de la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos DigitalPreservation.org. Pero no lo tengo, por lo menos por ahora. Así que me debo conformar con documentar aquí algunas de las cosas que me suceden o, si esto me resulta imposible, dedicarles al menos un par de tuits para poder recuperarlas en el futuro.


Hoy, sin ir más lejos, le toca al turno a la charla que di en junio en las I Jornadas internacionales sobre el uso de las tecnologías de la información y la comunicación en la enseñanza del español como lengua extranjera.
Los materiales de todos los ponentes se encuentra disponibles en el sitio de RedEle. A los míos, creo que les corresponde también un lugar en mi propio archivo digital online.

13 de julio de 2010

La fiesta continúa... con lo que se dijo por detrás

No me refiero a las celebraciones, de sobra conocidas y ya cada vez más lejanas, por haber obtenido la Copa Mundial de fútbol, sino al debate generado por la Thinking Party que se celebró en el Círculo de Bellas Artes de Madrid el viernes 9 de julio.

Aunque, en principio, y como bien ha señalado Fernando García Gutiérrez en su blog En pie de Paz, no hubo mucha ocasión de discutir con los ponentes y asistentes las ideas presentadas en el Maratón del Pensamiento sobre Internet y Nuevas Tecnologías, los medios sociales ponen a nuestra disposición muchos recursos para que, a posteriori, podamos discutir todo aquello que se quedó en el tintero o que pasó desapercibido entre los miles de tuits que se produjeron en el backchannel de la jornada.

A algunos les parecerá más que suficiente ver las ponencias y leer los excelentes resúmenes y las crónicas de la Thinking Party, sin olvidarse, claro, de las fotos. Yo recomiendo, además, echar una ojeada a lo que se dijo por detrás. A veces solo se trata de retuits o de transcripciones literales de lo que los ponentes iban explicando. Pero en muchas ocasiones se observa algo más: una inquietud, una duda, una petición, una crítica, como se puede leer en el siguiente documento:


Prestar atención a este tipo de intervenciones y continuar el debate al hilo de ellas es, en mi opinión, una de las claves para que la brecha en participación en los medios sociales empiece a desaparecer de verdad. De otro modo, las voces de aquellos a los que se supone que esta web coloca en un lugar más relevante, seguirán siendo simplemente una estadística más que añadir en las presentaciones de esos otros a los que sí se les concede el micrófono.

30 de mayo de 2010

Una imagen vale más con mil palabras


Hace unas semanas me enteraba a través de Twitter de que el Ministerio de Educación español había convocado las I Jornadas internacionales sobre la utilización de las tecnologías de la información y la comunicación en la enseñanza del español como lengua extranjera. Se trataba de una convocatoria diferente, no solo por el hecho de que el Ministerio iba a correr con los gastos de desplazamiento, manutención y alojamiento de todos los ponentes, sino porque se planteaba como tres días de intenso trabajo de intercambio de experiencias entre expertos internacionales en el tema. Además, para participar era necesario enviar una propuesta que describiera el proyecto con detalle y acompañarla de un vídeo que ilustrara la propuesta. Hoy publico aquí ambos documentos.



Me imagino que algunos se preguntarán en qué quedó el asunto. Hace unos días me avisaron de que mi proyecto había sido uno de los seleccionados y quiero aprovechar esta entrada para expresar lo honrada que me siento por la invitación y lo mucho que espero aprender de los otros ponentes y de todos los profesores de español como lengua extranjera que asistirán a las jornadas en Madrid los días 27, 28 y 29 de junio.