Este semestre voy a llevar a cabo varios proyectos que puede que interesen a los lectores regulares de Corto y cambio.
En primer lugar, me he matriculado en un MOOC titulado E-Learning and Digital Cultures ofrecido por la Universidad de Edimburgo a través de la plataforma Coursera. También estoy siguiendo un curso de español para principiantes en formato MOOC. Ha sido desarrollado por Scott y Ryan Rapp en Coursesites (el Blackboard gratuito) e Instreamia, una plataforma que han creado ellos mismos para el aprendizaje de lenguas a través de vídeos de TED y YouTube, y sus correspondientes subtítulos. Mi tercera incursión en el mundo de la enseñanza online es mi trabajo como profesora del curso SPAN 115: Review of Elementary Spanish, que yo misma diseñé hace un par de años y que sigo mejorando a partir del feedback de mis alumnos y la introducción de nuevas herramientas, como LanguageTwin. De estos tres proyectos escribo en el blog iMOOC. Y los hashtags en Twitter son #edcmooc, #edcmooces, #spanmooc, #115s13. Los archivos interactivos de dichos hashtags han sido creados mediante TAGS de @mhawksey.
También sigo codirigiendo el grupo de investigación sobre e-learning formado por profesores de GMU SOSTC-eL (Scholars of Studying Teaching Collaborative on e-Learning). Para este proyecto no he creado ningún blog sino que participo en un wiki desarrollado con PBWorks. En Twitter se pueden identificar los tuits relacionados con este grupo gracias al hashtag #sostcel.
Por otra parte, mañana empiezo una nueva andadura con un grupo interdisciplinar de lectura en George Mason University. El libro con el que vamos a trabajar se titula How Learning Works. 7 Research-Based Principles for Smart Teaching, by Ambrose, Bridges y Lovet, y el blog en el que voy a escribir sobre mi experiencia en dicho grupo se puede encontrar aquí.
Para finalizar este recorrido, también os cuento que he creado un blog para que otro club de lectura al que pertenezco, esta vez dedicado a obras de ficción, pueda comentar los libros y hacer ejercicios de creatividad literaria. Se llama Siempre somos nosotras.
Me quedan muchas otras actividades por comentar aquí, como la asesoría de la revista Hispanic Culture Review, o toda la carga administrativa que llevo debido a mi trabajo como subdirectora del Department of Modern and Classical Languages de GMU. Pero creo que esto es suficiente por hoy.
Reflexiones made in USA sobre el impacto de la Web social en el elearning y en la investigación combinadas con humor, ironía y literatura.
28 de enero de 2013
21 de enero de 2013
Dando forma a las palabras
La belleza es el acuerdo entre el contenido y la forma.--Henrik Ibsen.
Creado a partir del texto del discurso inaugural de Barack Obama. 21/1/2013
Creado a partir del texto del poema inaugural de Richard Blanco. 21/1/2013
Con mi más sincero agradecimiento a @mjnavia y @grantamag
Los recuerdos son algo más que palabras
Hace unos días recibí por fin de Twitter el fichero zip con todos mis tuits desde que creé en junio de 2008 la cuenta que he venido usando hasta ahora. Como se suele hacer cuando se encuentra un antiguo álbum de fotos, un diario de la adolescencia o un paquete de cartas de amor atadas con una cinta de colores, me puse a mirar qué había olvidado de lo que había sido y hecho yo en el pasado: mis primeros tuits, mis aportaciones a congresos, mis intentos de usar Twitter en clase, mis tuits de viajes, mis fotos adjuntas, mi primer hashtag, mis escarceos con la tuitpoesía...
Según el archivo, esto es lo primero que tuiteé:
Pero no me quedaré sin tuits, ni sin recuerdos de este día.
Según el archivo, esto es lo primero que tuiteé:
abriendo permisos para connectivitas en ningYo creo que antes de eso debí de escribir el típico "Probando, probando", que por suerte o por desgracia quedó olvidado para siempre al cambiar de cuenta de eroman a eromanme. Pero no me quejo, ya que lo que ha quedado registrado esconde una gran cantidad de actualizaciones escritas bajo la ilusión de que casi nadie las leería en el momento y, mucho menos, en el futuro. Ahora ya puedo revisarlas y cribarlas pero, no os preocupéis: no voy a aburriros reproduciendo aquí los tuits de mis idas y venidas a Arizona, mis aventuras en vuelos transatlánticos o mis hashtags favoritos--aunque he encontrado, entre éstos, un #seaceptansobresueldos, joyita muy oportuna para los tiempos que corren. Como adecuados son los únicos tres tuits que escribí durante el Inauguration Day, el día de la primera investidura, de Obama hace cuatro años:
— eRoman (@eRomanMe) July 1, 2008
New blog post with picture. http://tinyurl.com/8tly9k
— eRoman (@eRomanMe) January 20, 2009
Back from the inauguration events. Un frío terrible pero ha merecido la pena. Las fotos, dentro de un rato.
— eRoman (@eRomanMe) January 20, 2009
New blog post with pictures taken during Inauguration. Fotos de hoy!! http://tinyurl.com/9yh39hEvidentemente, si en aquella época hubiera tenido la agilidad con Twitter que tengo ahora, en lugar de tres tuits, tendría varias decenas. Hoy, que volvemos a tener a Obama en Washington, todavía no sé si voy a poder ir a escuchar su discurso de toma del poder al Mall ni a fotografíar el evento.
— eRoman (@eRomanMe) January 21, 2009
Pero no me quedaré sin tuits, ni sin recuerdos de este día.
15 de enero de 2013
Te nos has ido, Ana
En julio
de 2003 me invitaron por segundo año consecutivo a la Escuela de Verano de Middlebury.
Pero no coincidí con Ana porque estaba pasando las vacaciones en su Pamplona
natal. Meses más tarde me enteré del primer zarpazo que el cáncer le había propinado.
Pero salió adelante. Luego vinieron más y más ataques, sin apenas tregua. Como
alguien ha escrito en su Facebook, fue una lucha para los anales porque ella
nunca se dio por vencida.
Y es este
recuerdo de una mujer magnífica, luchadora, amable, comprometida, sonriente y honesta,
unido a todo lo que hizo por todas las personas que la rodeaban, lo que nos va
a ayudar a superar lentamente la profunda tristeza que nos deja su ausencia.
12 de enero de 2013
Somos Haití
Hay
países asociados a una época de tu vida. Otros te recuerdan a tu familia, a grandes
amigos o a una lengua que te gustaría hablar. Muchos, por desgracia, a una catástrofe o a un dictador y sus golpes
de estado. Para mí, Haití es todo esto. Y más.
Haití
es, para mí, Yves-Renee. La conocí durante un viaje de estudios a Cuba que
dirigí en el año 2004. Yves-Renee me llamó enseguida la atención porque no era
como la mayoría de los estudiantes que formaban parte de aquel grupo: ella ya
era una mujer madura, guapa, con un gran sentido del humor y una sonrisa única, muy gentil e inteligente, quien, después de
jubilarse de su trabajo en el Banco Mundial, había decidido terminar sus
estudios en Resolución y Análisis de Conflictos en mi universidad. Primogénita de su
familia, su padre no había podido aceptar que no fuera un varón, y le había
puesto tranquilamente el nombre de Yves. Le añadió el Renee por aquello del qué
dirán.
Yves-Renee
me hizo conocer y amar a los haitianos. Me sentaba con ella en el minibús que
nos transportó durante diez días de un extremo a otro de Cuba y, entre bache y
bache, comentábamos lo que nos contaban en las charlas del partido y lo que
parecían querernos decir los cubanos en las calles de la isla. Desde la bahía
de Santiago de Cuba nos imaginamos juntas Haití al otro lado del Caribe. También
tuvimos tiempo para reír y para hablar de nuestras cosas. Justo ayer le relataba
a un amigo la estratagema que ideé para hacer olvidar a Yves-Renee, aunque
fuera por sólo un día, el miedo irracional que sentía hacia las serpientes. No
es que yo fuera más valiente que ella pero como directora del programa, y en aras
del éxito académico del mismo, debía mostrar entereza y buen juicio siempre,
incluso ante las situaciones más variopintas que, ¡cómo no!, se presentaron a
mansalva durante el viaje. Espantar con gritos y un palo a los fantasmas de las
serpientes de las cabañitas en las que nos alojaron en Santa Clara, a pocos
kilómetros del mausoleo del Che Guevara, fue una de ellas. Las otras, las dejo
para futuros posts.
Pero
volvamos a Haití. El programa terminó e Yves-Renee y yo nos mantuvimos en contacto.
Vino a casa a conocer a mi pequeño cuando nació en 2005. Comíamos de vez en
cuando juntas y durante los casi tres años que viví en Arizona, nos seguimos
escribiendo correos electrónicos con regularidad. La mayor parte de su familia vivía
en su país natal, principalmente en Puerto Príncipe, no así ella y su hijo, ya
mayor de edad, al que había criado sola en EE.UU. Ni que decir tiene que cada
vez que había noticias de Haití, intentaba hablar con ella para obtener una
visión más detallada de lo sucedido.
Así
seguimos hasta el 12 de enero de 2010. Lo del terremoto no fue una simple noticia
que verificar con alguien del país, evidentemente. Fue un horror. Lo primero
que hice, claro, fue escribir un email a Yves-Renee para ver si su familia
había sufrido directamente las consecuencias del terremoto. Después vino lo
demás: estar ahí para lo que hiciera falta: recogida de alimentos, mantas,
dinero. Haití éramos todos en ese momento y sabíamos que lo tendríamos que ser
por mucho tiempo más.
¿Habría
sido yo tan Haití si no hubiera conocido a Yves-Renee? Probablemente no, pero eso ¡qué más da! Por esa amistad no sólo fui Haití en ese momento sino que sigo
siéndolo hasta ahora.
Y lo
seré hasta que ya no sea yo.
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