
De ella, la parte que quiero resaltar hoy es la dedicada a Nuestra Crisis Digital, que comienza así:
Internet está causando una homogeinización en masa de la identidad humana, haciendo que todos seamos cada vez más similares. Usamos las mismas herramientas y redes sociales, rellenando las mismas plantillas, diseñadas por las empresas para maximizar el número de visitas a las páginas y los beneficios (con algunas excepciones dignas de mención, como Craigslist).
La mayoría de las experiencias online están hechas, como la comida rápida, para que sean baratas y fáciles, y que creen adicción: con la idea de que atraigan nuestro apetito por estar conectados pero sin que en la mayor parte de los casos nos proporcionen los nutrientes necesarios.
El texto sigue explicando hasta qué punto estos nuevos servicios pueden llegar a trivializar la comunicación humana. Sin embargo, lejos de denostarlos o menospreciarlos, Harris aboga por la concienciación del usuario hacia ese peligro y por su implicación en la creación de una Web más humana:
“Lo queramos o no, nuestro mundo futuro va a ser en gran medida digital. En lugar de huir a la selva, debemos encontrar la humanidad en la máquina y aprender a quererla. Si decidimos que la humanidad no existe ahí en la forma en la que nos gustaría encontrarla, entonces DEBEMOS CREARLA.” (el subrayado es mío)
No dejen de leer el resto de World Building in a Crazy World. Realmente merece la pena.